El fin de la campaña de calefacción: Guía sencilla para entender tu liquidación de consumos
Llega la primavera, se apagan las calderas centrales que dan servicio de calefacción. Llega el momento de hacer números. Te explicamos qué es exactamente el documento de liquidación de consumos, qué significan sus conceptos y cómo influye en tu bolsillo.
A finales de mayo, las comunidades de propietarios con calefacción central se preparan para un ritual anual: el cierre de la campaña de calefacción.
Con el apagado de las calderas, las empresas como Metrigest emitimos el documento más esperado (y a veces temido) del año: la liquidación de consumos final.
Es completamente normal que, al recibir este papel, a muchos vecinos y administradores de fincas les asalten las dudas. ¿Qué representan esos números? ¿Por qué me sale a pagar o a devolver si he pagado mis cuotas todos los meses?
En esta guía te explicamos de forma muy didáctica todo lo que necesitas saber.
¿Qué es la liquidación de consumos de calefacción?
La liquidación no es una factura nueva ni un cargo sorpresa. Es, simplemente, un documento de cuadre.
Durante los meses de invierno, se ha ido pagando un precio fijo estimado en tus recibos de la comunidad. Cuando llega el final de la campaña, lo que hacemos es cruzar esos pagos con los datos reales que la comunidad de propietarios ha pagado por el consumo del combustible durante todo el periodo.
El resultado de esa resta nos dirá la realidad de tu invierno:
Si consumiste MENOS de lo que pagaste: La liquidación saldrá a devolver (un saldo a tu favor) y en tu liquidación, vendrá reflejado con signo negativo (-).
Si consumiste MÁS de lo que pagaste: La liquidación saldrá a pagar (tendrás que abonar la diferencia).
Anatomía de una liquidación: Los conceptos que debes conocer
Cuando mires el documento de Metrigest, verás dos bloques diferenciados: el primero hace referencia al resumen de gastos e ingresos de la comunidad de propietarios al completo. El segundo, muestra de forma particular los datos relativos a tu vivienda.
En ambos casos, podrás observar dos indicadores clave para que el reparto sea lo más justo posible: Cuota de Servicio y Cuota de Consumo
1. Costes Fijos (Cuota de servicio)
Representa, por lo general, entre el 25% y el 30% del coste total de la caldera de la comunidad. Aquí se incluyen los gastos de mantenimiento de la sala de calderas, la energía eléctrica que consumen las bombas, el término fijo del gas y las pérdidas de calor de las tuberías generales del edificio.
¿Cómo se paga? Depende de las Comunidades de Propietarios aunque generalmente se reparte por coeficiente de propiedad. Se paga siempre, aunque hayas tenido los radiadores cerrados todo el invierno, porque la calefacción ha estado disponible para ti en la puerta de casa.
Es posible que en ocasiones, la Administración de la Finca decida recaudar esta cuota de servicio directamente a través del recibo ordinario de las cuotas de la Comunidad. En ese caso, en la liquidación, por norma general, figurará como 0.
2. Costes Variables (Término Variable)
Representa el 70% o 75% restante del gasto de combustible (gas o gasóleo).
¿Cómo se paga? Aquí es donde entra la magia del ahorro. Este bloque se reparte según las lecturas reales de los repartidores de costes o contadores de tu vivienda. Si has cerrado radiadores cuando no estabas o has mantenido una temperatura eficiente (20-21°C), este concepto será muy bajo.
Puedes ampliar más información sobre este concepto consultando las Preguntas Frecuentes de nuestra página principal.
EJEMPLO PRÁCTICO PARA ENTENDER EL BALANCE
Imagina que durante toda una campaña de calefacción, se establecieron unos fijos para todos los vecinos de 30,00€, mientras que el precio estimado para el kWh fue de 0,14 €/kWh.
Si tu comunidad ha consumido más combustible o lo ha consumido a un precio más alto del que se estimó al comienzo de campaña, se recalculará el precio tanto de cuota fija como de consumo. Dando lugar a un nuevo precio objetivo de, por ejemplo, 32,00€ cuota fija; 0,16 €/kWh de cuota de consumo.
La diferencia entre lo pagado y lo que realmente se tendría que haber pagado, da lugar a:
Cuota fija (se debería haber pagado +2€ x mes) = 12,00 €
Cuota variable (se debería haber pagado +0,02€/kWh) = esta cifra habrá que multiplicarla por los kWh totales consumidos por la vivienda durante los 6 meses de campaña.
En este caso, el resultado de la liquidación para la vivienda, daría lugar a una derrama al haberse estado pagando el servicio de calefacción a un precio menor del que realmente se tendría que haber pagado.
¿Quién gestiona el dinero y cuándo se emite el abono o pago del resultado de la liquidación de consumos?
A la hora de gestionar el resultado de la liquidación (ya sea para cobrar la diferencia o para devolver el dinero ahorrado), es muy importante conocer cómo funciona el reparto de tareas en tu comunidad:
Los cobros y pagos dependen de la Administración de la Finca: Es fundamental aclarar que Metrigest es completamente ajena a la gestión del dinero. Nuestra labor es puramente técnica e informativa: le facilitamos a tu comunidad el cálculo exacto de los consumos. Sin embargo, el cobro de los recibos o el abono de los saldos a favor los realiza directamente la Administración de la Finca a través de la cuenta bancaria de la comunidad de propietarios. Por norma general, es en las reuniones ordinarias de vecinos donde se aprueba cómo y cuándo se realizará este trámite y se pactan los precios que se mantendrán vigentes durante la siguiente campaña.
Comunidades donde la Administración hace el cálculo: Puede ocurrir que la Administración de tu Finca decida realizar ella misma la liquidación final utilizando los datos de lectura que nosotros le enviamos. Si este es el caso de tu edificio, los vecinos no recibirán el documento oficial detallado de Metrigest, sino que verán el reflejo del saldo directamente en la liquidación general de gastos que emite el administrador.
¿Qué periodos de tiempo incluye el documento? No todas las liquidaciones cubren exactamente los mismos meses. La liquidación de consumos se realiza teniendo en cuenta la periodicidad de la campaña de calefacción y el cierre de cuentas anuales de cada edificio. Dependiendo de las características y estatutos de tu comunidad, el documento incluirá un periodo más o menos amplio en el tiempo para cuadrar a la perfección con el año contable de la finca.
¿Es justo que los saldos a favor se regularicen en las siguientes lecturas?
Esta es una de las dudas que más controversia genera en las juntas de propietarios. Hay comunidades que, para simplificar la contabilidad, deciden no devolver el dinero por transferencia, sino «guardar» ese saldo a favor para compensarlo (restarlo) en los recibos de las siguientes lecturas. ¿Qué implicaciones tiene este sistema?
La ventaja (para la gestión): Es una forma muy cómoda y ágil para la Administración de la Finca y para la propia comunidad, ya que evita tener que realizar decenas de transferencias bancarias individuales a los vecinos que han ahorrado.
La desventaja (para el vecino): Puede resultar una medida «incómoda» y poco atractiva para el propietario. Al fin y al cabo, el vecino ya ha adelantado de su bolsillo un dinero durante el invierno que ahora tardará muchos meses en recuperar.
Casos particulares:
El problema de las segundas residencias: Esta situación se agrava en el caso de las personas que no residen de forma habitual en la vivienda. Como apenas están en casa, sus lecturas son mínimas y sus recibos mensuales son muy bajos. Si tienen un gran saldo a favor acumulado, la devolución íntegra del importe se puede demorar durante muchísimos meses, ya que se va compensando «céntimo a céntimo» de unas cuotas que ya de por sí son reducidas.
¿Qué pasa si te mudas o vendes el piso? Este es el escenario más conflictivo de este método de reparto. Si un inquilino deja el piso de alquiler o si un propietario vende el inmueble teniendo un abono pendiente, ese saldo a favor se queda vinculado a la vivienda. El resultado es que la persona que realmente ahorró y pagó de más durante el invierno se marcha sin recibir su correspondiente devolución, y el beneficio económico lo disfrutará el nuevo habitante de la casa. O, en todo caso, se quedaría como saldo positivo para la Comunidad de Propietarios.
Por estas razones, aunque la compensación de saldos en futuras lecturas es legal si así se aprueba en junta, y desde Metrigest ofrecemos esta posibilidad, la solemos desaconsejar. Desde el punto de vista del consumidor suele ser mucho más transparente y justo realizar la liquidación económica directa al final de cada campaña.
¿Qué repercusión tiene este documento en la comunidad?
Para los Administradores de Fincas, la liquidación es la herramienta clave para cerrar el ejercicio contable de la calefacción sin descuadres. Además, sirve para analizar si las cuotas mensuales que están pagando los vecinos son las adecuadas o si es necesario ajustarlas de cara al próximo invierno para evitar grandes regularizaciones.
Para los vecinos, es el mejor espejo de sus hábitos de consumo. Si tu liquidación ha salido alta, es el momento de plantearse mejoras para el año que viene: instalar válvulas termostáticas, revisar los aislamientos de las ventanas o ajustar el termostato un grado menos (recuerda que cada grado menos reduce el consumo un 7%).
Conclusión: La tranquilidad de pagar lo justo
La liquidación de final de campaña no es más que la constatación de que el sistema funciona. Gracias a la telelectura, en Metrigest garantizamos que los datos variables de tu documento corresponden milímetro a milímetro con el calor que ha entrado en tu hogar. Ni un céntimo más, ni un céntimo menos.
Recuerda, si ya eres cliente de Metrigest, tienes acceso gratuito a la guía completa de documentación sobre la gestión de consumos de tu vivienda. ¿Todavía no la tienes? ¿Tienes el documento de liquidación en la mano y te cuesta entender algún gráfico o dato? No te preocupes. Nuestro equipo de atención al cliente está a tu disposición para explicártelo de manera sencilla. Contacta con nosotros para resolver cualquier duda o solicitar tu guía.
